
Se inició su construcción en 1.755, por el Cura Diocesano de San Diego y Los Guayos, Lic. Joseph Manuel de Grezala y Aguirre y bajo la invocación de San Diego de Alcalá. Esta Iglesia tiene un alto grado de valor histórico-colonial del Siglo XVIII y, durante el pastoreado parroquial en San Diego del Pbro. Lic. Eleazar Aguilar en el año 1963, fue remozada por el Ministerio de Justicia y a finales de la década del 70. El celo episcopal del Primer Arzobispo Metropolitano de Valencia, Monseñor, Dr. Luis Eduardo Henríquez Jiménez, lo inducen a realizar otra remodelación al viejo templo, e introduce un retablo de madera tallada y un altar del mismo material. Para el año 2008, el Alcalde del Municipio, Señor Vicencio Scarano Spisso, dispone nuevos trabajos, una restauración del retablo y altar, con la técnica “hojilla de oro”, obra ésta que ha recibido el reconocimiento de la comunidad religiosa así como de quienes visitan la Iglesia en la oportunidad de las conmemoraciones y fiestas dedicadas a los Santos Patrones.